Aceite de oliva virgen extra, fuente de salud



Aceite de oliva virgen extra, fuente de salud

Oro liquido, esencia vital en estado puro. Así es el aceite del Bajo Aragón, la perfección del provecho de cuantos olivos dan forma a los campos que conforman la Denominación de Origen. Las características diferenciales del Aceite del Bajo Aragón se puede definir en tres puntos: aspecto (limpio, sin indicios de turbiedad o suciedad), color (amarillo con matices desde el amarillo dorado al oro viejo, característicos de la variedad Empeltre) y sabor (aceite suave, fluido y muy agradable en boca, con sabores que recuerdan a la fragancia del olivo).

Además, el aceite de oliva virgen extra del Bajo Aragón se perfila como un auténtico tesoro para la salud. Es el alimento por excelencia de la apreciada dieta mediterránea. No en vano, el verdadero zumo de aceitunas es desde antiguo la grasa monoinsaturada más consumida del entorno Mediterráneo. Apreciado desde hace miles de años por su extraordinario sabor, en la actualidad se ha constatado una estrecha relación entre su consumo y una esperanza de vida más larga, que implica una disminución de las enfermedades causadas en gran parte por los no demasiados saludables hábitos culinarios occidentales.

En los años recientes, numerosos investigadores médicos han fijado su atención en las virtudes de la dieta mediterránea en general y del aceite de oliva virgen extra en particular. En un examen más detallado, este ancestral líquido ha demostrado ser algo más que una fuente de grasa monoinsaturada. Es también una rica fuente de antioxidantes y por lo tanto ayuda a prevenir el daño causado por unas moléculas conocidas con el nombre de "radicales libres" a los tejidos corporales. Los radicales libres se han relacionado con enfermedades del corazón, cáncer y envejecimiento. Además, el efecto beneficioso del ácido oleico favorece la disminución de la coagulación de sangre en las arterias.